Miércoles, 02 Junio 2021 01:13

Red de corrupción y fraudes a la sombra del abogado Eduardo Diez de Bonilla; ahora amenaza a dueños de Guirnalda del Río Destacado

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Por Jorge Olmos Contreras

Toda una red de corrupción y fraudes es la que se ha tejido en torno al abogado Eduardo Diez de Bonilla Aguilar, por cuya irresponsabilidad legal está en prisión el ex propietario del otrora famoso restaurante Lebistro, Guadalupe Humberto Esparza Flores, mejor conocido como Humberto Esparza; y ahora, a través de mensajes, Diez de Bonilla amenaza a los dueños reconocidos del hotel Guirnalda del Río con sacarlos de su propiedad sin que haya una orden judicial de por medio.

Viejo y enfermo, Humberto Esparza fue detenido este año por involucrarse en un fraude en el que lo metió Eduardo Diez de Bonilla (su abogado defensor), precisamente en contra de los posesionarios del hotel Guirnalda del Río, Diego Agustín Bedini y Alexander James Andriadis Killen.

Con complicidades claras dentro de los juzgados civiles –como el notificador del juzgado primero de lo civil, Antonio Bonales --, Diez de Bonilla ha hecho hasta lo imposible para despojar a los señores Diego Bedini y Alexander Andriadis del inmueble ubicado en la calle Aquiles Serdán número 357 de la colonia Emiliano Zapata, propiedad que fue adquirida mediante un contrato de promesa de compraventa –entre Bedini-Andriadis y Humberto Esparza-- y cuya mitad ya les fue arrebatada a través de un juicio plagado de irregularidades dirigido por la entonces corruptísima juez cuarto de lo civil de esta ciudad, Yadira García Saraco, quien fue denunciada y todavia tiene que responder a sus superiores por las numerosas quejas en su contra.

 

LAS AMENAZAS DE UN ACORRALADO

Hoy, al verse acorralado y con su cliente Humberto Esparza Flores en la cárcel, Eduardo Diez de Bonilla amenaza a los afectados con echarlos personalmente de la otra parte del hotel Guirnalda del Río, con el pretexto de que él es el nuevo dueño: Diez de Bonilla, usando todo su poder de seducción habría convencido a los ex dueños del restaurante Lebistro de que le entregasen su dinero y sus propiedades para su resguardo. Ya con juicios comenzados en su contra y para evitar pago de victimas, socios y acreedores, Roberto Cuevas cabreras y Humberto Esparza Flores simularon la venta de todos sus bienes a la empresa “American Properties” propiedad de su abogado Eduardo Diez de Bonilla. Trascendió que el pacto era que luego de los juicios (Eduardo Diez) le iba a “regresar” las propiedades y dinero al hijo de Humberto: Isar Adolfo Esparza Flores.

EL BURLADOR BURLADO:

Con la excusa de darle mantenimiento a las viviendas, Diez de Bonilla mudó temporalmente de sus domicilios a Humberto Esparza y Roberto Cuevas, pero luego no les permitió regresar y rentó las propiedades a varios negocios: A “Casa Oaxaca Art & Home Decor”, al restaurante TINTOQUE, y a “Xocodiva” que fueron todos rentados en buena fe y ahora Diez de Bonilla se los lleva entre las patas. La estrategia de Diez de Bonilla era, en primer lugar, quitarles la posesión a los dueños reales, poner derechos de terceros de inquilinos, etc para complicar todo el asunto.

En este escenario de complicidades y trabucos legales, Humberto ha quedado abandonado en prision, sin un peso a su nombre y sin representacion real: sus abogados (que son de Guanajuato) responden a Diez de Bonilla, que probablemente considera que es mejor que Esparza siga en la sombra para que no hable de más.

Por otro lado, se sabe Roberto Cuevas pasa los dias en soledad, sin poder disponer de sus bienes y sin que su familia --que vive en Estados Unidos-- pueda asistirlo por cuestiones de la pandemia.  De hecho, Roberto ya no recibe sus rentas y está a merced de lo que le “done” Diez de Bonilla para vivir.

LAS IRREGULARIDADES

Sin embargo, el proceso legal continúa entre las partes debido a que la séptima sala del Supremo Tribunal de Justicia del Estado les dio la razón a Diego Bedini y Alexander Andriadis y revocó una sentencia de la juez Saraco, que desconocía el contrato de compra venta del hotel Guirnalda del Río --en el juicio identificado con el expediente 71/2018-- y daba por bueno, indebidamente, otro contrato, pero de arrendamiento.

No obstante, Diez de Bonilla ha utilizado una y otra vez mecanismos legaloides para evitar que estas personas recuperen la totalidad del inmueble.

Por si esto fuera poco, la Oficialía Mayor de Padrón y Licencias del Ayuntamiento de Puerto Vallarta autorizó una licencia de hostal y restaurante bar en la otra parte del inmueble despojado, a una empresa de reciente creación denominada “Operadora Rosa del Río SA de CV” con domicilio en Irapuato, Guanajuato y donde curiosamente aparecen como dueños Eduardo Diez de Bonilla y su pareja Gastón Bouvier, éste presuntamente dedicado a fraudes inmobiliarios.

Llama la atención que la autorización del permiso de restaurante bar no pasó por el Consejo de Giros Restringidos, y otro dato que salta a la vista, es que no tiene la firma del tesorero ni del secretario de la junta vecinal de la colonia Emiliano Zapata en su solicitud. Pero aún así, y sin importar que exista un litigio de por medio, le entregaron una licencia municipal (otra irregularidad que se abordará en otra nota) y ahora opera ahí un establecimiento de hospedaje denominado “Don Amelio”, un sitio donde se acostumbran a hacer fiestas Gay sin respetar a los vecinos al violar el horario permitido y exceder el ruido.

LA DETENCIÓN DE HUMBERTO ESPARZA

Pero como las mentiras caen por su propio peso, el 16 de marzo de este año la fiscalía de Jalisco informó en un boletín que se logró vincular a proceso a un sujeto (Guadalupe Humberto Esparza) que cometió un fraude por la venta de cinco terrenos en Puerto Vallarta.

La dependencia detalló: “Investigaciones de gabinete y campo realizadas por la Fiscalía Regional de Puerto Vallarta arrojaron resultados positivos con la captura de Guadalupe Humberto “N”, ya que está plenamente identificado como quien dolosamente comercializó a una persona de origen extranjero, cinco terrenos en 10 millones de pesos, haciéndole creer que se encontraban en regla cuando en realidad contaban con gravámenes y uno ya era propiedad de un banco, por lo que ya fue vinculado a proceso por el delito de fraude.

 

Es importante señalar que para evitar la evasión de dicho sujeto y brindarle mayor certeza jurídica a la víctima, en la audiencia de imputación el agente del Ministerio Público le solicitó al órgano jurisdiccional la prisión preventiva justificada, lo cual fue ratificado por medio año.

 

 La indagatoria estableció que el 5 de septiembre de 2016, el imputado de forma dolosa, celebró con una persona de origen extranjero, un contrato de promesa de compra venta de un inmueble en la cantidad de 10 millones de pesos, y el cual se conforma por cinco lotes.

 

 Sin embargo, Guadalupe Humberto “N” le informó a su víctima que todos los predios le pertenecían e incluso le hizo creer que se encontraban libres de gravámenes y limitación de dominio, por lo que la persona interesada en adquirirlos le hizo entrega de 5 millones 500 mil pesos como primer pago, estableciendo que la cantidad restante, consistente en 4 millones 500 mil pesos, se los pagaría el día que firmara la escritura pública.

 

 El tiempo pasó y no se concretó dicha transacción, incluso señalado ya no estuvo localizable para la víctima, por ello lo denunció penalmente.

 

 En respuesta y para garantizar el acceso a la justicia a la persona afectada, la fiscalía regional de Puerto Vallarta llevó a cabo diligencias ministeriales que en primera instancia establecieron que cuatro de los inmuebles de referencia sí le pertenecían a Guadalupe Humberto “N”, sin embargo, contaban con gravamen, incluso algunos desde el año 2008, además, quedó en claro que el quinto predio ya era propiedad de un banco.

 

 Estos actos de investigación permitieron recabar datos de prueba sólidos que acreditaron la comisión de fraude, por lo que se solicitó una orden de aprehensión contra dicho individuo quien, al saber que era buscado se mantuvo prófugo durante un tiempo.

 

 Como resultado del seguimiento a esta indagatoria, agentes de la Policía de Investigación recientemente obtuvieron información de que Guadalupe Humberto “N” se encontraba de regreso en ese puerto turístico, logrando su captura en la confluencia de las calles María Montesori y Pierre Faure, en la Zona Hotelera Norte”.

 

Hasta ahí el comunicado de la fiscalía.

 

Por este tema que fue descuidado e inducido por Eduardo Diez de Bonilla, es que Humberto Esparza permanece en prisión, ya que siempre alegaron que Diego Bedini y Alexander Andriadis nunca pagaron un peso del contrato de compraventa del inmueble (hotel Guirnalda del Río), no obstante, se ha demostrado que incluso los afectados depositaron la segunda parte del dinero en la Secretaría de Finanzas del Estado por cuatro millones 500 mil pesos, de un pago total pactado en 10 millones de pesos.

 

LA COLA DE UN ABOGADO

 

Ahora bien, derivado de este pleito legal, han surgido nuevos datos del modus operandi de Eduardo Diez de Bonilla y sus amigos que permiten dilucidar que podrían estar cometiendo abusos que rayan en lo ilegal en contra de personas que confiaron en él (Como Humberto Esparza que ahora está preso), y que se han involucrado en hechos que la ley marca como ilícitos, como la venta de un rancho localizado en Bahía de Banderas, Nayarit, cuya mitad fue propiedad de la norteamericana Connie Tavel y por cuya transacción se habrían echado a la bolsa 4.8 millones de dólares, sin haberle entregado un solo peso a la extranjera.

 

En la criminal acción, estuvo implicado directamente el hijo de Humberto de nombre Isar Adolfo Esparza Flores, que ahora debe tener 29 años. Este muchacho, fue detenido el 21 de marzo del año 2011 por golpear a su padre porque no le quiso ceder todos sus bienes. El joven enfureció cuando su papá Humberto Esparza le dijo que todavía no tenía experiencia para hacerse cargo de los bienes y se le fue encima, lo sacó a empujones de su casa y lo agredió físicamente delante de varias personas en plena calle Aquiles Serdán del centro de Puerto Vallarta. Fue enviado al penal de Ixtapa por el delito de violencia familiar.

Coincidencia o no, Isar Adolfo Esparza Flores se hizo íntimo amigo del abogado en comento, Eduardo Diez de Bonilla, el mismo que ha operado para dejar a Humberto Esparza en la calle, pues incluso se sabe que tuvo algo qué ver con la casa Tintoque, ubicada en la misma colonia Emiliano Zapata –propiedad de la mamá de Humberto—que fue rentada a través de la firma inmobiliaria “American Propierties” por 10 años (cuyos dueños son Eduardo Diez y Gastón Bouvier), sin que se sepa si el dinero del arrendamiento le llega realmente al señor Esparza.

Pero bueno, en este círculo de amigos es donde aparece la ciudadana estadounidense Connie Tavel, a quien convencen de comprar el rancho de Bahía de Banderas. Ella saca todos sus ahorros que tenía en Estados Unidos y por ser extranjera acepta que el terreno salga a nombre Humberto Esparza y Roberto Cuevas Cabrera, mediante la figura de cesión de derechos, por ser el predio de vocación ejidal.

Una vez que tuvieron el inmueble a su nombre, surge Eduardo Diez de Bonilla y presuntamente los convence para que vendan el rancho a un tercero, que resultó ser la empresa “Selva Mar Management CO SA de CV”, constituida por la persona moral estadounidense “Luna Mar LLC” representada por Kevin Víctor Schieffer.

LOS 2.6 MILLONES DE USD DE CONNIE TAVEL

Sin embargo, dejaron bailando a Connie Tavel, quien hizo todo lo que tuvo a su alcance para que sus otrora amigos Humberto Esparza y Roberto Cuevas le pagaran su parte, 2.6 millones de dólares, pero nada pasó.

Connie enfermó y se fue a Estados Unidos después del fraude que sus amigos cometieron contra ella. Atrás de todo, al parecer, siempre estuvo Eduardo Diez de Bonilla, quien al poco tiempo recibió en su cuenta particular la friolera cantidad de más de 12 millones de pesos que le transfirió uno de los beneficiados con la venta fraudulenta del rancho, nada más ni nada menos que de Roberto Cuevas Cabrera.

Y en efecto, del 23 de mayo al 04 de diciembre del año 2018, Roberto Cuevas Cabrera transfirió de su cuenta del banco HSBC número 4058670498, la cantidad de 12 millones 248 mil pesos a la cuenta número 4037803376 también de HSBC, a nombre de Eduardo Diez de Bonilla.

Las cantidades de dinero más fuertes transferidas a la cuenta de Diez de Bonilla fueron el 23 de mayo de ese año 2018 por siete millones 500 mil pesos; otras dos el 06 de julio por un millón de pesos cada una; otra más el 01 de noviembre por 500 mil pesos; otra el 16 de noviembre por 400 mil pesos y una más el 04 de diciembre por 100 mil pesos… Y así, hasta cerrar en 12 millones 248 mil pesos.

De forma por más sospechosa, posteriormente a que robaron a Connie Tavel, habrían aparecido propiedades en Salamanca, Guanajuato a nombre de Humberto Esparza, cuestión que no coincide con su situación económica actual, pues hasta andaba consiguiendo prestados 100 mil pesos para poder salir de prisión.

En este contexto, y una vez que Humberto Esparza fue detenido por fraude, Connie Tavel podría estar dispuesta a iniciar juicio contra Roberto Cuevas y Humberto Esparza por haber vendido la parte del rancho de Nayarit sin haberle retribuido nada económicamente. Se sabe que ya hay abogados interesados en este fraude para defender a la norteamericana.

EL PAPEL DE AMERICAN PROPIERTIES

La historia no termina aquí, ya que Eduardo Diez de Bonilla habría apalancado con este dinero su empresa de bienes raíces “American Propierties” cuyas oficinas están en la calle Francisco I Madero número 435 de la colonia Emiliano Zapata (donde su madre Yolanda Aguilar Ugarte jugaba y juega un papel importante) y junto con su pareja, Gastón Bouvier y una hermana de éste de nombre Carolina Bouvier, estarían realizando una serie de maniobras que podrían constituir nuevos fraudes en contra de personas inocentes, nobles, de buena fe, quienes podrían estar dejando en manos de estos sujetos sus propiedades, ya sea para venta o renta.

De hecho, a través de esta oficina de bienes raíces están rentados varios inmuebles de las posibles víctimas de Eduardo Diez de Bonilla por medio de contratos con esta agencia inmobiliaria, como son “Xocodiva”, la casa “Tintoque”, “Casa Oaxaca Art & Home Decor”. También aparece en los casos de Connie Tavel y el mencionado hotel de Diego y Alexander, Guirnalda del Río y o Garlands del Río.

El grupo vulnerable de estos individuos son personas de la tercera edad o incautos a quienes podrían estar desposeyendo o incluso robando sus casas, departamento o terrenos, por lo que urge la intervención de las autoridades, sobre todo de la Unidad de Inteligencia Financiera federal para que investigue una serie de transferencias de mucho dinero que han llegado a las cuentas de algunos de los aquí involucrados y que incluso podrían haber pasado por los bolsillos de un ex secretario de turismo de la Ciudad de México de nombre Alejandro Rojas Díaz Durán, a la postre cuñado del mismísimo Eduardo Diez de Bonilla Aguilar, quien podría estar involucrado asimismo en un fraude contra la empresa Aeroméxico y cuya historia se abordará en otro artículo. (Primera parte) (En la fotografía del lado izquierdo Gastón Bouvier y Eduardo Diez de Bonilla/arriba a la derecha Isar, hijo de Humberto Esparza y abajo a la izquierda Carolina Bouvier, hermana de Gastón)

 

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