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Domingo, 04 Agosto 2013 15:58

Rafael Cervantes y Héctor Paniagua, dos pillos de cuidado Destacado

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Por Jorge Olmos Contreras

Los ciudadanos del municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, acaban de recibir una cachetada en pleno rostro, al publicarse una fotografía en la que aparecen muy sonrientes el actual alcalde Rafael Cervantes Padilla y el ex presidente municipal, Héctor Paniagua Salazar.

La gráfica fue tomada en un evento en donde se tomó protesta como nuevo dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC) a Juan Manuel Rocha, allí los dos políticos que más daño le han hecho al pueblo decidieron unirse para estar en sintonía –dijeron los muy sinvergüenzas—con el gobernador Roberto Sandoval Castañeda.

Ya en plan de demagogos profesionales, se atrevieron a decir que la unidad en la que van a trabajar por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), su partido, obedece a los lineamientos y a la agenda política que marca el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, como si Peña Nieto tuviera tiempo para ocuparse de dos rancheros que han resultado unos auténticos pillos, lo peor que le ha pasado a la gente de Bahía de Banderas y que merecen estar en la cárcel, como otros tantos alcaldes y ex alcaldes que ya están en prisión, como en Chiapas, por peculado y malversación de fondos públicos.

En Bahía de Banderas se debe ver a estos políticos como dos pillos de cuidado, dos personas con tendencias criminales, dos tipos peligrosos a los que hay que atarles las manos para que no sigan robando.

El pueblo de Bahía está obligado a reprobar actos simulados, hipócritas, rabones, simplistas y que representan un insulto a la inteligencia de los ciudadanos, como el que protagonizaron Héctor Paniagua Salazar y Rafael Cervantes Padilla, que sin el menor empacho o el menor asomo de vergüenza, decidieron posar para la foto, como si la gente olvidara fácilmente los agravios y los antecedentes inmediatos de estos sujetos en el ejercicio del poder municipal.

SIN MEMORIA

Qué pronto pretenden Rafael Cervantes y Héctor Paniagua que a los habitantes de Bahía se les olviden una serie de acciones de gobierno que permitieron el saqueo de las arcas municipales en el periodo de Paniagua, el enriquecimiento inexplicable, y por lo tanto ilícito del llamado “vizconde de Bahía”; de la complicidad, por omisión o comisión, de la presencia de grupos de delincuencia organizada como “Los Zetas” que se despacharon con la cuchara grande secuestrando, asesinando y extorsionando a cientos de personas del municipio en tiempos de la administración del señor Paniagua.

Qué pronto quieren que el pueblo olvide que Rafael Cervantes Padilla es un delincuente en potencia y que si como presidente del ejido San José del Valle, se prestó al despojo de 16 hectáreas en perjuicio de la señora Martha Ochoa Peña –lo que le valió ser denunciado penalmente bajo el expediente  599/2006--, como diputado local siguió hincándole el diente al ejido con la venta fraudulenta de grandes extensiones de tierras en perjuicio del patrimonio ejidal.

Y qué pronto quieren estos dos pillos que a la gente se le olvide que Rafael Cervantes Padilla, como presidente municipal, no ha hecho nada para que a los ejidatarios de San José –sus propios compañeros, pues él también pertenece a este ejido—se les repare el daño por la invasión de más de tres hectáreas por la expansión ilegal del actual basurero municipal.

Se les olvida que gracias a la negligencia de Héctor Paniagua, la empresa SIMAR’S comenzó una silenciosa pero dañina invasión a las tierras del ejido y que sólo les pagaron una miserable cantidad de dinero por la afectación.

EL CINISMO POR DELANTE

Hoy que el problema ya le estalló en la cara a Rafael Cervantes Padilla, el Ayuntamiento, lejos de presionar a la compañía SIMAR’S, se alía con los empresarios para tratar de esquilar a los ejidatarios y ofrecerles 350 mil pesos –una cifra irrisoria y por demás miserable—por la afectación de más de tres hectáreas de terrenos de uso común.

Por ello, resulta insultante que Rafael Cervantes Padilla y Héctor Paniagua se tomen la foto y digan que van a trabajar por la unidad de su partido. ¿Acaso ya se les olvidó también que el alcalde chapulín de Bahía de Banderas llegó al poder gracias a que utilizó las siglas del PAN y fue abanderado por el blanquiazul para ganar la presidencia municipal?

¿Ya se le olvidó al pueblo de Bahía que Rafael Cervantes traicionó a cientos de miles de personas que le dieron el voto de confianza y que en cuanto llegó a la silla presidencial se cambió al Partido Revolucionario Institucional?

Al mismo Rafael Cervantes, ¿ya se le olvidó que Héctor Paniagua Salazar intentó obstaculizar su toma de protesta como alcalde electo de la ciudad, cuando en la empacadora llegó con sus guardaespaldas que, con pistola en mano, exigían que desalojaran el lugar porque ahí iba a estar el todavía presidente en funciones, es decir, el propio Paniagua?

DE BOXEADORES A COMADRES

Y a Paniagua, ¿ya se le olvidó que ha sido el propio Rafael Cervantes el artífice de cuanto golpe mediático se le ha propinado y que de ratero, hampón, resentido, perdedor y demás le han endilgado los periodistas pagados del actual alcalde?

No señores, al pueblo de Bahía no se le olvida que ustedes se hicieron pillos y que continuarán siendo pillos. Y para muestra basta el botón del despilfarro de los recursos públicos del VIII Ayuntamiento, como la contratación de grupos musicales como la Banda El Recodo y Los Tigres del Norte, o como el pago de facturas infladas a su ex asesor y cuasi yerno Israel Enciso –quien por cierto fue retirado del gobierno municipal para seguir cobrando por afuera—o como la impunidad de los delitos cometidos por servidores públicos, como el ex director de obras públicas, Manuel Cervantes Leizaola, quien utilizaba trabajadores del municipio para construir una lujosa residencia en el fraccionamiento “Refugio Laguna”.

Pero Rafael Cervantes se hace el occiso cuando le recuerdan todas sus fechorías –siempre dicen que todo es producto de gente resentida o de periodistas tendenciosos--, nunca ha dado una respuesta contundente o inteligente a casos tan graves como la casona que construye en Aguamilpa y que supuestamente un pariente del alcalde, Oscar del Villar, le vendió en un millón de pesos, pero cuya majestuosa construcción rebasa en mucho el costo del predio.

Pero bueno, Rafael Cervantes ha llegado al descaro de realizar eventos masivos con el pueblo de Bahía para quejarse amargamente de algunos periodistas porque, ay,  se han atrevido a meterse en su vida privada y a atacar a su esposa e hijos.

Se le olvida que como figura pública, no puede andarse paseando en la camioneta oficial con una jovencita y a protagonizar escándalos como el día que fue descubierto a un costado de la gasolinera de Bucerías en pleno faje con su presunta amante, pues utiliza recursos públicos hasta para sus cuitas amorosas.

La presunta alianza entre Héctor Paniagua y Rafael Cervantes va a dar mucho de qué hablar, sobre todo por el grado de hipocresía que lleva la supuesta unidad y porque no tardan en salir más casos de corrupción de ambas administraciones.

Ahora resulta que de boxeadores se convirtieron en comadres.

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